Mostrando entradas con la etiqueta pesadillas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pesadillas. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2008

Pesadillas

Se denomina pesadilla al "ensueño angustioso y tenaz, frecuentemente con opresión del pecho y dificultad de respirar". Se supone que este tipo de sueños reflejan la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real. Digo se supone porque yo no estoy del todo de acuerdo con esta afirmación, ya que creo que conozco perfectamente de donde vienen estos sueños extraños que pueblan mi subconsciente cada noche (probablemente porque ya los he vivido anteriormente). El caso es que las coincidencias existen, y mientras yo vuelvo a atravesar una etapa de poco descanso, resulta que este cuadro le gusta mucho a mi amiga Enar*, así que nada mejor que este ejemplo para explicar un poquito la historia de la representación iconográfica de esta palabra que es pesadilla.

"The Nightmare", Jhon Henry Fuseli

Hasta el S. XIII se consideraba a las pesadillas como obras del demonio. Me explico: se pensaba que por la noche el demonio venía y se sentaba sobre el pecho de la persona que dormía, provocándole la pesadilla debido a la opresión de su propio peso(la palabra pesadilla deriva de peso). La verdad es que a mí me parece un pensamiento aterrador y romántico al mismo tiempo, aunque, evidentemente, en la actualidad esta idea está totalmente descartada y los estudios dicen que quien sufre pesadillas mientras duerme es debido a problemas fisiológicos o psicológicos. Según varios expertos si tomamos la pesadilla como un aviso de que algo está fallando en nuestro comportamiento o en nuestro equilibrio psicológico, podremos buscar una solución en la vida real. Así dejaremos de tener esas pesadillas o tendremos los mismos sueños pero con un final diferente. Lástima que aún con el problema localizado, a veces no está en nuestra mano solucionarlo, y sólo nos queda esperar a que nos den día y hora, y a que todo salga bien, alejando así demonios nocturnos. Mientras tanto, resignación y ojeras por unos días.

domingo, 13 de abril de 2008

El sueño de la razón produce monstruos

Por suerte, al igual que yo, la razón también padece en ocasiones de insomnio. Nos mantiene en vela durante la noche, impidiendo que los viejos mitos, las leyendas, los cuentos para no dormir, se difuminen y terminen por desaparecer.

Sin embargo, cuando la razón duerme, los miedos se despiertan, los temores primitivos nos poseen y las pesadillas de seres imposibles nos invaden sin tregua. Cada uno de nosotros tenemos nuestros propios monstruos, nuestros fantasmas con los que debemos de aprender a vivir y que han marcado nuestro caràcter hasta llevarnos a ser quienes somos. Cada una de las mentes humanas está turbada mientras su dueño duerme, sin que seamos conscientes de ello. Y creo que es solamente en ese momento en el que aprendemos a desprendernos de los esquemas mentales que rigen nuestra vida.

Pues bien, este grabado de Goya representa la evasión que proporciona el sueño. Da acceso a un mundo onírico en el cual toda clase de seres son posibles (hasta los más grotescos), dando una gran libertad creativa al artista. El pintor cae rendido sobre su mesa de trabajo, rodeándole una serie de animales, sus propios monstruos y fantasmas. Con esta imagen querría indicarnos cómo la razón libera sus fantasmas durante el sueño, a través del subconsciente (por lo que se supone un anticipo del Surrealismo)

El grabado “El sueño de la razón produce monstruos” pertenece e inaugura(aunque finalmente tendrá el número 43) la serie “Los Caprichos” del pintor Francisco de Goya. Fue realizado en 1799.