lunes 26 de octubre de 2009

Sueño infinito*

Lunes a primera hora en la oficina, desértica, cero ganas de empezar la semana, ni de leer el correo, ni de pensar en los temas para escribir, ni de revisar conciertos ni de nada de nada. Janis suena en mis auriculares y pienso que Summertime esta mañana sería mi número 1 de cualquier lista, y se me ha venido a la cabeza esa escena de Alta Fidelidad taaan mítica, así que ahí van mis cinco canciones de este lunes tan somnoliento y empanado:

1. Janis Joplin: Summertime



2. Billie Holiday: Blue moon

3. Gary More: Still got the blues



4. José González: In our nature



5. Yann Tiersen: Comptine d'un autre Été, l'après-Midi

domingo 18 de octubre de 2009

Sólo son 15

* Pasear por la Barceloneta y tomar un cortado frente al mar
* Ver una peli tranquilita los domingos por la tarde
* Despertarme acompañada de alguien que quiero
* Reencontrarme con mi familia en la estación
* Elegir la primera canción de la mañana
* Desayunar en la virreina haciendo fotos bobas por todas partes
* Ir a una buena jam sesion de blues los jueves por la noche
* Tomar un bourbon solo con hielo/gin-tonic y reir a carcajadas con amigos
* Ir en moto en verano
* Comprar flores y ponerlas en agua
* Mirar escaparates llenos de zapatos(y puede ser comprar algún par...)
* Disfrazarme con mis amigas
* La emoción del minuto antes de un concierto
* Una barra de bar llena de pinchos y unas buenas patatas bravas
* Llegar a casa de fiesta cuando se ha hecho de día

Dicen que la felicidad no es un estado final al que hay que aspirar, sino que no nos damos cuenta de cuando lo estamos viviendo. Un tópico más en esta entrada que no es más que un macro-tópico enterita, ya que es un listado puro y duro de algunas de las pequeñas cosas en las que una encuentra la felicidad.

Y todo ello intentando ser lo menos edulcorada posible, no quiero que os tengais que inyectar insulina al final de la lectura, ni parecer una niña estilo Querida Susi, querido Paul como me está diciendo mi amiga Enar ahora mismo...Simplemente necesito gritarme a mi misma que sí, que se puede ser feliz dia a dia con las pequeñas cosas que se tienen delante, y que no es justo no aprovecharlo. Es muy egoísta ser infeliz gratuitamente cuando se tiene todo en la mano. No es nada justo.

Algo tendrían que contar las estaciones,
algo dirán las terminales de aeropuerto
los bares donde nacieron
cinco de nuestras canciones,
las noches en que tu chica te decía nunca más.

Quedó algo de nosotros en esos lugares
en el lavabo de señoras y en el puerto
en la butaca del cine, en una boca de metro
y en todas esas esquinas que solíamos doblar.

Es una historia.

Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales
con la necesidad de madrugar los lunes.




viernes 16 de octubre de 2009

No nos engañemos

No existe un Richard Gere que venga a recogerte al trabajo al final de la película, ni te enamoras de un Cary Grant en medio de un océano y luego lo dejas todo por él. Y si en ese oceano el barco se hunde, nadie saltará desde un bote salvavidas solo para morir a tu lado.

No somos Nicole Kidman en Moulin Rouge y se enamoran por lo que somos y a pesar de todo, y nunca se podrá sentir lo que Rhett sentía por Escarlata. Si te quedas dormida en mitad de la noche en un banco de Roma, no aparecerá un galán que te lleve a su casa. Y nunca nos quedará parís.

Seamos sinceros, nunca habrá una mujer como Gilda, y nunca, nunca, nunca desayunaremos con diamantes
.

En Annie Hall terminan separados.

Estamos mucho más cerca de vivir 25 años en una nada. 25 años es exagerar, pero si no son tantos años da igual, los que sean, y sino años pues meses, pero de repente puedes estar viviendo en la nada. En una nada que no termina de dejarte ser feliz pero de la que te niegas a salir. Y cuando piensas que nada puede ser peor que esa nada, que ese vacío, te equivocas y lo hay: un secreto que es un final.

No dejeis de ver El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, con un más impresionante que nunca Ricardo Darín.



"Mi vida entera fue mirar para adelante,
atrás no es mi jurisdicción"

jueves 15 de octubre de 2009

Amén*

La mitad de nuestra vida transcurre de noche,
y hay quien piensa que es la mejor mitad,
supongo que porque la noche debilita los corazones.
El caso es que aquella noche eramos varias soledades buscándonos.

Hay quien dice que la buena gente duerme mejor que la mala gente,
lo que pasa es que la mala gente
se lo pasa bastante mejor cuando está despierta,
y por eso en aquel garito se lo estaban pasando tan bien.

Aunque no estoy muy seguro porque, a veces,
los peores antros a las peores horas
están llenos de la mejor gente.
Y yo creo que así era, porque allí estaba ella,
al final de la barra, ¡jodida y radiante!
¿Yo? me enamoré...
¿quién no se ha enamorado al pie de una barra?

El caso es que bueno, traté de raptarla pero fue muy dificil.
Lope de Vega dice que el amor tiene
facil la entrada y dificil la salida,
y a aquel garito debía ocurrirle algo parecido,
porque aquella mujer llevaba muchas noches encerrada en aquél bar.
Y muchos más días.

-Ismael serrano-

martes 13 de octubre de 2009

El aura de José González ilumina el Luz de gas

El rumor de una sala completamente llena se calla antes ni siquiera del primer acorde. Un silencio producido por una simple presencia: la de José González sobre el escenario. Anoche el Luz de gas asistió emocionado al concierto que el cantautor sueco dio en Barcelona.

El telonero, un muy digno El petit de Cal Eril, dejaba totalmente preparado el ambiente con sus temas entre el minimalismo pop y el folk, metiéndose al público en el bolsillo.Y en ese momento en el que la atmósfera ya respiraba emoción pura era el turno del señor González, quien no solo no decepcionó sino que dió un recital de música, desnuda, con el simple acompañamiento de una guitarra española la mayoría del tiempo.

Notas escoltadas por una voz que adentraban por cada uno de los poros de la piel de los espectadores que asistimos al concierto. Ante la capacidad de transmitir ese estado de calma, casi catatónico, que solo tienen unos pocos, el aura de José González inundaba todos sus temas con esa voz hipnotizadora que hizo vivir momentos de absoluto escalofrío y de piel de gallina.

Un repaso por los temas de sus tres discos que, a veces solo, a vaces acompañado en el escenario por percusión, hicieron que el cantautor cautivara canción tras canción a un público totalmente entregado. Final con un fuerte aplauso y la necesidad espiritual de que José González vuelva pronto.


viernes 9 de octubre de 2009

Necesito un Gin-tonic*

martes 6 de octubre de 2009

La carta del amor*

El bar al que más voy del mundo desde mi mudanza tiene ahora una exposición de fotos y el otro día según tomaba el café una me tenía ensimismada, no podía dejarde mirarla. Se llama "La carta de amor" y es que es especialmente mona, así que sí, que aunque mi pobre economía no me permite mucho gasto puede que le haga la compra al artista, total hay pocas cosas tan bonitas como comprar arte a quienes están empezando, ¿no?

Y quiero añadir que me gustan los espacios que hacen un hueco a diferentes manifestaciones artísticas, aunque como en este caso todo esté montado un poco precario, más lugares así hacen falta, y no sólo que apuesten por el arte en sus paredes, sino también en muchas otras manifestaciones como las actuaciones en directo. A ver si de verdad tenemos la Barcelona cultural que tanto se vende en su imagen. Uy, que me pongo reivindicativa y no es el caso...

Lo que si que es el caso es poner una canción que aunque no tenga nada que ver con el as de corazones, hoy me apetece mucho poner por varias razones: porque es maravillosísima, porque siempre me trae muy buenos recuerdos, porque es césped, es infancia, es desayunos con tostadas untadas de mantequilla y mermelada de mora, es cantar con mi hermana , es secar las manoplas y calcetines en el radiador, y es recordar quien soy en realidad entre otras muchas cosas. Te voy a echar de menos hermana.