viernes, 3 de octubre de 2008

Pesadillas

Se denomina pesadilla al "ensueño angustioso y tenaz, frecuentemente con opresión del pecho y dificultad de respirar". Se supone que este tipo de sueños reflejan la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real. Digo se supone porque yo no estoy del todo de acuerdo con esta afirmación, ya que creo que conozco perfectamente de donde vienen estos sueños extraños que pueblan mi subconsciente cada noche (probablemente porque ya los he vivido anteriormente). El caso es que las coincidencias existen, y mientras yo vuelvo a atravesar una etapa de poco descanso, resulta que este cuadro le gusta mucho a mi amiga Enar*, así que nada mejor que este ejemplo para explicar un poquito la historia de la representación iconográfica de esta palabra que es pesadilla.

"The Nightmare", Jhon Henry Fuseli

Hasta el S. XIII se consideraba a las pesadillas como obras del demonio. Me explico: se pensaba que por la noche el demonio venía y se sentaba sobre el pecho de la persona que dormía, provocándole la pesadilla debido a la opresión de su propio peso(la palabra pesadilla deriva de peso). La verdad es que a mí me parece un pensamiento aterrador y romántico al mismo tiempo, aunque, evidentemente, en la actualidad esta idea está totalmente descartada y los estudios dicen que quien sufre pesadillas mientras duerme es debido a problemas fisiológicos o psicológicos. Según varios expertos si tomamos la pesadilla como un aviso de que algo está fallando en nuestro comportamiento o en nuestro equilibrio psicológico, podremos buscar una solución en la vida real. Así dejaremos de tener esas pesadillas o tendremos los mismos sueños pero con un final diferente. Lástima que aún con el problema localizado, a veces no está en nuestra mano solucionarlo, y sólo nos queda esperar a que nos den día y hora, y a que todo salga bien, alejando así demonios nocturnos. Mientras tanto, resignación y ojeras por unos días.

3 comentarios:

ninia mar dijo...

Pues a mí me gusta más la idea de un diablillo sentado toda la noche sobre mi cuerpecito!

Hacía tiempo que no pasaba por aqui, y aye rme dijo mi hermana que habías hecho un post de este cuadro y aqui estoy acutalizandome!
Lo de los conejitos suicidas vaya tema, no? Me parto!!! Investigaré más, no los conocía!!

Bueno Esther mil besitos!!!

Enar dijo...

Pero cómo pesa el diablo que no deja respirar! Pelos, arañas, gatos, inundaciones, sitios a los que nunca llegas, laberintos, estar descalza en medio de la calle, ascensores, comida que no fluye nada, personas que vienen de ultratumba, E. T.... uf, quiero descansaaaaaaaaaar!!!
Gracias esthercita, por sacar un tema tan guay****

Esther* dijo...

uuuuuuu*

Míralas a las dos que majitas y que monas ellas comentando la misma entrada!

Muchas gracias guapitas! a mi también me gusta la idea de que por la noche viene un pequeño demonio y te trastorna el sueño. Lástima que en estos tiempos racionales en los que el lado derecho del cerebro siempre parece más desarrollado, quedan muy pocas personas que prefieran el diablillo a la explicación científica. Ya ves tu que cosas!

Muuuuak* besos para las dos*