miércoles, 25 de marzo de 2009

Black Hearted Love*

Días largos en la oficina que hacen que el aburrimiento sea un apéndice más de mi cuerpo. Es una pena cuando tu trabajo realmente te gusta, pero parece ser que para algunos con echar la culpa a la crisis es suficiente. Al menos tengo lo bueno de trabajar con música y es que si mi jefe me pilla viendo vídeos del youtube, escuchando myspace o leyendo frikeces vía internet cuela como parte de mi trabajo.

Parece que es el momento de las voces angelicales que van de que no han roto un plato en su vida y que tocan guitarras más grandes que ellas. Es como si una lluvia dulce de gominolas y caramelos salpicara el panorama musical. Escuchar un rato la radio produce ganas de inyectarse insulina con tanta edulcoración nota tras nota.

En fin...críticas a un lado, que siempre se me ha dado mejor hacerlas en "petit comité", todo ésto viene a la emoción que sí que tengo por la próxima salida de A Woman A Man Walked By, el nuevo trabajo de Pj Harvey. Muchos son los adjetivos que podemos poner como apellidos a la música de la inglesa: introspectiva, innovadora, reflexiva, visceral, cruda...sin duda un icono nacido de los'90 y que se ha ganado el repeto de todos con su música, letras y personalidad indiscutible, especialmente despues del maravillosísimo White Chalk. Ahora vuelve de la mano de John Parish y la verdad es que sólo he escuchado su primer single y me han quedado ganas de más.

También tenemos el vídeo, realizado por los hermanos Chapman:


Black Hearted Love, Pj Harvey & John Parish

domingo, 22 de marzo de 2009

Ver y leer y leer y ver


¿Y que pasa si, de repente, alguien decide que un urinario
se convierta en una fuente?


Fin de semana de aprovechar las horas de sol al máximo, de barbacoas con amigos, inauguraciones de exposiciones, de domingos reencontrados con personas que valen la pena, paseando por mercadillos, bebiendo cerveza para acompañar a la resaca, charlando de la facultad de historia de Salamanca y de reencuentros en Barcelona, de esas personas sinceras que gusta conocer y que te identificas con ellas, que saben escuchar y no monopolizan la conversación, que dan confianza y merece la pena seguir viendo.

Ahora que ya atardece y termina el domingo, me ha dado por reflexionar y he sentido la necesidad de escribir sobre el teclado. Puede que porque esté rescatando viejos libros y haya vuelto a lecturas empedernidas que despiertan mis ganas de Arial 11, no lo sé. Puede que simplemente sea por las emociones varias de estos días que me siguen enseñando lo fino que es el hilo para perder a personas que realmente te importan, es un trabajo duro dejar de lado rarezas para cerrar la vereda de la puerta de atrás y que así no se escape quien quieres de verdad.

Marcel Duchamp recalcaba siempre su desprecio hacia lo puramente retiniano y su interés por la "materia gris", yo sigo identificándome mucho con esa forma de ver el arte y lo expando también a la vida. No hablo de negatividad ni de aislamiento, hablo de acercarse más al arte conceptual, de que lo importante no sea la paternidad sobre las obras (u hechos) ni un nombre en concreto sino el producto en sí. De saberse mantener en un segundo plano, evitar todo el afán posible de protagonismo, de tomar decisiones y que estas decisiones pertenezcan no sólo al dominio de lo sensible sino también del intelecto. Muy mal andaríamos si a estas alturas sólo nos guiáramos por la lógica de la paternidad y sólo supiéramos valorar a través de ella. El mismo Duchamp ya lo afirmada sobre sus ready made "No te esfuerces demasiado en comprenderlo en el sentido romántico, impresionista o cubista, ésto no tiene ninguna relación con ello"

*Fuente de la cita: "Formas de mirar en el arte actual", Aurora Fernández Polanco

miércoles, 11 de marzo de 2009

"La desdicha es diversa. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris, sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y tan íntimamente unidos. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris! ¿Cómo es que de la belleza he derivado un tipo de fealdad; de la alianza y la paz, un símil del dolor? Pero así como en la ética el mal es una consecuencia del bien, así, en realidad, de la alegría nace la pena. O la memoria de la pasada beatitud es la angustia de hoy, o las agonías que son se originan en los éxtasis que pudieron haber sido".

* Texto: Inicio de Bererice, cuento de Edgar Allan Poe
* Ilustración: Luis Scafati

viernes, 6 de marzo de 2009

Nadie es perfecto

A veces el pintor no encuentra el trazo ni el músico el acorde. A veces poner un punto de color en la ropa hace que el estado de ánimo mejore. No es la solución para dejar de echarte de menos, pero es un parche más al saber que nunca volverás. Y cuando llegue la primavera el manzano no estará podado ni habrá macetas nuevas para plantar petunias.

Es complicado encontrar el sentimiento perfecto, ese estado de ánimo óptimo, con una misma y con los demás. Es importante rozar la locura de vez en cuando porque solamente así se es lo suficientemente inteligente como valorar la cordura. Aunque la estabilidad absoluta es aburrida, por lo que prefiero seguir siendo de las que escapa de ella, le pese a quien le pese. Al final cada uno es como es y nadie es perfecto, no estoy escubriendo nada nuevo.

- Hablé con mamá. Se puso tan contenta que hasta lloró. Quiere que lleves su vestido de novia. Es de encaje.
- Eh, Osgood, no puedo casarme con el vestido de tu mamá. Ella y yo …no tenemos el mismo tipo.
- Podemos arreglarlo.
- Oh, no hace falta. Osgood, he de ser sincera contigo. Tú y yo no podemos casarnos.
- ¿Por qué no?
- Pues primero porque no soy rubia natural.
- No me importa.
- Y fumo. ¡Fumo muchísimo!.
- Me es igual.
- ¡Tengo un horrible pasado!. Desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista.
- Te lo perdono.
- Nunca podré tener hijos.
- Los adoptaremos.
- No me comprendes, Osgood. (Se quita la peluca). Soy un hombre.
- Bueno, nadie es perfecto.


Con Faldas y a lo loco, Billy Wilder. 1959