viernes, 30 de mayo de 2008

Hay conciertos que no tienen precio

"Give me a reason to love you
Give me a reason to be... a woman"


"Glory box", Portishead

Es increíble como una canción puede hacerte pasar del delirio más placentero a la calma más estremecedora. La principal culpable de ese cambio de percepciones es Beth Gibbons, alma del grupo Portishead, con esa voz tan sobrecogedora y perturbadora que nos regala en cada una de sus melodías. Ayer tuvimos la suerte de poder disfrutarla en el primer concierto que la banda británica ofrecía en el Primavera y el resultado fue soberbio. Un silencio inquietante respetaba la musicalidad de cada una de las canciones. Y, de repente, una se daba cuenta de que continuamente bailaba con los ojos cerrados, y de que se traladaba a otros momentos en los que Portishead estuvo con ella.

"Ohh, can't anybody see
we've got a war to fight
never found our way
regardless of what they say"


"Roads", Portishead

Fuente de las letras: http://www.musica.com/

lunes, 26 de mayo de 2008

La única forma de volver, es llegando.

" Antonio Jose Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar ( mal llamados jíbaros), y con ellos ha aprendido a conocer la selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -del verdadero, del que hace sufrir- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín, para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez.

En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la selva porque van armados hasta los dientes, pero que no saben como enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado sus crías. Descrita en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño dificilmente abandonarán nuestra memoria"

"Un viejo que leía novelas de amor", Luis Sepúlveda

martes, 20 de mayo de 2008

We're after the same rainbow's end

Hay escenas de cine que humanizan a una persona y la alejan del estereotipo en el que se la ha encasillado. Es el caso de Audrey Hepburn cantando Moon River en Desayuno con Diamantes. Está ella sentada en la escalera de incendios,con su guitarra y el pelo bajo un pañuelo, tan majita, tan guapa y tan natural que da gusto mirarla a través de la pantalla. Alejada de Tiffany’s y de la alta costura aparece tal como es, sin apariencias ni vanidades.

No nos confundamos, a mi ella me encanta en toda la película, pero es justo en esta escena en la que me termina de enamorar el personaje, en la que el espectador hace un definitivo hueco en su corazón a esta peligrosa pero encantadora mujer.

Todos recordamos a Grace Kelly, Rita Hayworth y Ava Gardner vestidas con esos trajes de alta costura pero, bajo mi humilde opinión, quien mejor supo llevar la alta moda fue Audrey. El mismo Givenchy se escargaba de vestirla en sus interpretaciones más elegantes. Y es que ya lo decía Cecil B. de Mille: “Quiero ropas que hagan soñar al público. No deseo que en mis películas aparezcan vestidos que uno podría encontrar en una tienda.”


Moon river, Audrey Hepburn en Breakfast at Tiffany´s. 1961

En cuanto a la canción no se que puedo escribir. Es un auténtico clásico de esos que no te cansas de escuchar nunca, por muchas moderneces musicales que vayan surgiendo a tu alrededor. Un clásico es un clásico, y a mi Moon River me pone los pelos de punta, me hace sentir emociones que no se pueden expresar. Es una de esas canciones que siempre ha estado en mi vida y que vuelve a ella cuando menos me lo espero, ya sea para escucharla o para que tú la toques en mi espalda, como ayer, como si mis vértebras fueran las teclas de ese piano que sólo tú sabes tocar.

domingo, 18 de mayo de 2008

It’s been a long time since I rock and rolled

"I gotta roll, can’t stand still,
got a flaming heart, can’t get my fill.
Eyes that shine burning red,
dreams of you all through my head"


Black Dog, Led Zeppelin. Concierto 1973

"It’s been a long time since I rock and rolled,
It’s been a long time since I did the stroll.
Let me get it back, let me get it back,
let me get it back, baby, where I come from.
It’s been a long time, been a long time,
been a long lonely lonely lonely lonely time. Yes it has"


Rock and Roll, Led Zeppelin. Concierto 1979


Fuente de las letras: http://heavy.blogsome.com/

miércoles, 14 de mayo de 2008

As time goes by


Siguiendo con ese camino hacia la virtud del que hablaba en la entrada anterior, hoy dejo disfrutar con este video de Casablanca, acompañado de la inmortal "As Time Goes By" interpretada por el grandísimo Frank Sinatra. Un auténtico clásico.

Elegir entre "el amor y la virtud", entre luchar por la persona a la que quieres o dejarla marchar sin más...hay historias de amor que pasan en tiempos de guerra, y como hizo Rick, en ocasiones lo correcto es alejarse de la persona a la que has querido.

You must remember this,
A kiss is just a kiss,
A sigh is just a sigh,
The fundamental things apply
As time goes by.
And when two lovers woo,
They still say «I love you».
On that you can rely,
No matter what future bríngs
As time goes by.


As Time Goes By, Frank Sinatra

"Hay valores por los que merece la pena hacer sacrificios", Howard Koch, guionista de Casablanca.

viernes, 9 de mayo de 2008

El caballero, la muerte y el diablo

"Para que no te dejes apartar del camino de la virtud porque te parezca abrupto y temible, porque tal vez hayas de renunciar a las comodidades del mundo, y porque constantemente has de combatir contra tres enemigos en lucha desigual, que son la carne, el demonio y el mundo, te será propuesta esta tercera norma: todos esos espectros y fantasmas que se abaten sobre ti has de tenerlos en nada"
*Erasmo de Rotterdam*

"El caballero, la muerte y el diablo".
Grabado de Durero, 1513


En primer lugar, debes mirar detenidamente el grabado, despacio, desplaza la mirada de derecha a izquierda. Es increíble la meticulosa ejecución y el significado iconográfico de este grabado de Alberto Durero. Iba acompañado de un largo poema moralizador y, aunque su contenido no es tan oscuro como el de los otros grabados de la época, no falta la tragedia: el camino del caballero le dirige a la muerte.

Induce a vivir según la virtud moral, y Durero lo realizó bajo un sentimiento enorme de indignación por el asesinato de Lutero. También hace alusión al pensamiento de su admirado Erasmo de Rotterdam en sus escritos contra los partidarios del Vaticano. Y aquí nos muestra ese caballero que va a luchar en un mundo hostil contra la injusta tiranía del poder, intentando vencer cualquier tipo de tentación que le aceche.

En este grabado los enemigos del caballero no son reales, sino que son espectros y fantasmas a los cuales hay que ignorar. A lo lejos se ve el castillo al cual debe llegar el caballero y que es su auténtica meta: la virtud. Es un hombre viril, lúcido, sereno y fuerte, pero de entre las sombras surge la muerte sobre un caballo y un horrible diablo que siempre está ahí.

A partir de esta obra podemos reflexionar sobre muchos de los temas de la Edad Media, por ejemplo el cristianismo, la vida según la virtud moral, la teologal o la intelectual. Erasmo interpretó los textos desde el punto de vista del humanismo, que trataba de recuperar el platonismo de la filosofía griega.



Fuente párrafo de Erasmo de Rotterdam: http://personal.telefonica.terra.es/web/auladefilosofia/arte/durero.htm

martes, 6 de mayo de 2008

Nostalgias

Al final una comprende, con todo lo que implica la palabra final, que las despedidas son cada vez más duras y costosas. Que los orígenes quieren atraparte en sus entrañas de nuevo y tu no muestras tanta reticencia como hasta ahora. Que los tópicos pero necesarios balances existenciales son obligatorios de vez en cuando. Que he ganado muchas cosas pero que también he perdido muchas otras. Dejar escapar personas a las que de verdad has querido por seguir tu camino. Momentos que no has vivido y te hubiera gustado hacerlo, como en aquella canción de Albert Pla...Que irte de casa con 17 añitos y llevar a tus espaldas cinco mudanzas comienza a pesar y empiezo a sentir ganas de estabilidad, pero al mismo tiempo no logro decidirme a ello. Que contradictorio es todo por momentos. Como se ponen las emociones a flor de piel cuando, tanto tiempo después, vuelves a ver a la gente que de verdad quieres. Supongo que es normal, que se me pasará en unos días, como siempre...

Si miro enrera
les cames em tremollen
quin pou, la vida!

Des de les platges
d’aquella gran tendresa
refaig vell somnis.

Ells llocs, els rostres
potser són un miratge
que encara em sobta

i en tu els recordo
des de l’absència d’ara
plena de dubtes.

Perduts els símbols,
ens queda el risc de creure
més en nosaltres.

Amb pocs estímuls
tornem a ser altra volta
quasi feliços.

La placidesa
com un retorn a l’ombra
d’antics proverbis

i uns ulls que ens miren
des d’una llunyania
potser infinita.

HAIKÚS EN TEMPS DE GUERRA, Miquel Martí i Pol