martes, 23 de septiembre de 2008

"No queremos prostíbulos en casa"

"No queremos prostíbulos en casa, entresuelo primera". Esta frase ocupa media fachada de uno de los edificios más señoriales de la diagonal. Hace dos días que he redescubierto el autobus como medio de transporte y se me había olvidado la belleza de ver las cosas a través del cristal. Siendo una la que conduce bastante tiene con sobrevivir al tragín del tráfico, al humo contaminado que aspira continuamente y a no chocar con cualquier elemento sin sentido que se cruce en su camino. La nueva muerte de mi moto me ha llevado a este retomar de bus, que además me gusta más que el metro, y que ha hecho diferente la vuelta a mi rutina diaria despues de vacaciones.

Miles de mails acumulados, de conciertos amontonados y de externos haciendome preguntas como locos resume el resto de mi retorno. Y una aquí sentadita frente al ordenador hace una cuadrícula cual niño que empieza el cole para ver si consigue cuadrar un horario que le permita encajar las ocho horas de trabajo diario con la vuelta a la Universidad. Mientras recuerda viajes cortos pero intensos por diferentes ciudades de interior, aunque sólo una visita fugaz al hogar que deja más preocupada que felíz y hace a una darse cuenta de las cosas que de verdad son importantes en esta vida. Básicamente vivir, a ser posible sin hospitales ni nada que tenga que ver con ellos, sin pasillos azules ni visitas a Urgencias.

En fin, los seres humanos muchas veces somos demasiado egoístas hundidos en nuestras depresiones narcisistas, casi siempre venidas de temas emocionales, dejando a un lado lo verdaderamente importante. Para recordarnos ciertas verdades, hoy os regalo una canción de Diego vasallo que me encanta, así que si no lo conoceis ya va siendo hora de que grapeis esta voz a vuestra vidaaa! Y al comenzar esta partida, ya llevo un alma a la deriva...

"El viento insiste como siempre
en recordarme los sonidos
del terco latido de las cosas
de mundos aun desconocidos

La pena hiere
la vida mata
con sueños rotos
y balas de plata

Septiembre llega
como si nada
y se disuelve
en tu mirada

Vividores sin vida enamorados
de la palida luz de las estrellas
esparcen poemas en la noche
intentando borrar despues sus huellas"



"La vida mata", Diego Vasallo

2 comentarios:

Andreä dijo...

Externos...jolines...
ais si no paramos de descruzarnos y en realidad no hablamos nada... no puede ser señorita...
a ver si el sábado te pasas por el fantastico y nos vemos un poquito más
:)

un beso fuerte

[M] dijo...

Pues sabes que el sábado pasado me acordé mucho de ti?
Estaba enmedio de la Plaça Reial pegando berridos en el concierto de Love of Lesbian del BAM y me preguntaba a mi misma más de una vez si estarías tu en esa multitud y que cara pondrías cuando cantaran la de la hache que no queria ser muda...que cosas!

Me uno a eso de preferir el bus al metro... después de unos años teniendo que reptar por los pasillos del subsuelo acabé hasta las narices e intentaba evitar por todos los medios eso. Preferia bus, tranvia, bici, caminar...cualquier cosa menos metro. Ahora que llevo tiempo sin apenas cojerlo vuelve a entrarme el gusanillo...ay! que cosas! (bis)

bienvenida a la vida locuela de nuevo :)

*buscaré por diagonal esa frase en mi próxima excursión a barna