viernes, 20 de noviembre de 2009

Que no hay sitio en la miseria

Cubierta de pelos de gato se despierta,
contándole a su vida lo que le sucedió.
No tiene ni puta idea de cómo subió las escaleras,
y mirando la almohada vió la cara de un cualquiera
que se tiró, y le dejó unas llaves, una nota y un adiós.

Y antes de salir se desayuna la primera,
que ya estaba puesta antes de que saliera el Sol,
sueña diez segundos que el que le abrió la puerta
cuando llegue de trabajar le tendrá puesta la mesa.
Y una lágrima amarga recuerda que se está metiendo a vieja
y que la Luna le aconseja que se olvide del amor,
que no hay sitio en la miseria,
que en su vida ha sido de nadie compañera.

Y a la vuelta, el viento le acompaña hasta su celda,
que no es más que ella misma en su salón,
sin nadie a quien contarle batallitas de farol
que ella inventa para olvidar el dolor.
Y una lágrima amarga recuerda que se está metiendo a vieja
y que la Luna le aconseja que se olvide del amor,
que no hay sitio en la miseria,
y que en su vida ha sido de nadie compañera.

Malo & bueno

Lo malo que tiene el vivir engañada es que llega un momento en el que tienes que enfrentarte a esa mentira. Como lo haga cada uno ya es cosa suya. Yo, en mi caso, acumulo y acumulo fantasmas y noches de insomnio y sueños oscuros en los que puedo desde ver muerto a cualquiera que me rodée hasta ser yo misma la que estoy esnucada en la bañera. Este tipo de imágenes normalmente las tengo muy escondidas en mi subconsciente y solamente salen cuando algo me preocupa de verdad o cuando alguno de mis fantasmas acumulados se pasa a saludarme. Hoy no se el porque lo estoy escribiendo, creo que mi adicción a Dexter me está trastornando un poco más de los que vengo de serie jeje.

Lo bueno de los encuentros casuales es que ayudan a aliviar viejos sentimientos de culpabilidad y a retomar relaciones descarriadas. Y lo mejor todavía es que el reencuentro te deje un email matinal con cancioncita incluida de esas que gustan. Parece ser que sí que hay alguna Esther por ahí capaz de despertar toda esta sensibilidad...¡bien! y si encima es con hache mejor todavía, cada uno tiene sus fetiches y hay letras que, aunque sean mudas, existen y son importantes.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Girls Just Wanna Have Fun

El otoño es la estación perfecta para pasear, para pensar, para melancolizarse y para ahogarse en las penas. A mi me encanta, que le vamos a hacer, hay personas a las que la sangre nos sabe agridulce, como las letras de la clásica canción indie, reflexiva, intimista y que según el día en que la escuches te deja triste o contenta.

Aún así este año apetece salir a la calle y hacer lo que sea, da igual, pero reir y pasarlo bien. Tomar una copa, ir a un concierto, a jugar a la Wii o a comprar lana, que mas da, lo importante es sentir que con quien estás haciéndolo quiere estar ahí contigo, y que hay sonrisas y sobre todo que hay ganas.

Porque la lucha consigo misma para intentar perdonar algunas cosas no tiene sentido, porque no se olvidan con esfuerzo y paciencia, se entierran con risas y con buenos momentos, y con mimos y con cariño. Y queda prohibido no demostrar que se quiere y queda prohibido mendigar cariño. Y queda prohibido justificar miedos y frustraciones culpando al otoño, a la luna ni a los días premenstruales.

Sólo queda permitido pasarlo bien y disfrutar de un plan cualquiera y una buena compañía. Ooooh girls just wanna have fun*



Buenísima esta canción de Cyndi Lauper que ahora L.A. nos recuerda en su nuevo disco y que también versionó Russian Red. Ayer fue la presentación en acústico de Heavenly Heel de L.A. en Barcelona y la verdad es que la isla mallorquina se tenía guardada una buena perla, porque el disco promete y mucho. Podéis descubrir un poquito más de él en esta entrevista y escuchar los temas en su myspace :)